Para mejorar el arbitraje
Mi columna del Martes 1 de Setiembre de este año trató sobre los árbitros, tema tan de boga siempre, en el cual se indicó que uno de los principales problemas, si no el principal, es que para solucionarlos hay que educar a la población en todos los sentidos, para eso hay que respetar el principio de autoridad, erradicando la informalidad, indisciplina y la improvisación, tan típica de Sudamérica.
Pero además de todo lo indicado en ese artículo, habrá que capacitar a los árbitros para el fútbol de alto rendimiento del fútbol que se juega hoy día, debido a la gran velocidad y dinámica que se utiliza. Es imperativo hacerlo, entregándole todos los elementos para mejorar su desempeño.
Comenzando porque reciban una remuneración por ejercer su trabajo, de acuerdo a las cifras económicas que el fútbol maneja hoy en día, pasando por darle todas las posibles herramientas técnicas que el mundo globalizado tiene, y terminando por separar del cargo aquellos que cometan evidentes errores, no de interpretación, recordamos que el único criterio que vale en un campo de juego es la del árbitro, sino porque no demuestren las tres condiciones básicas que deben de tener: saber las reglas de juego, que su estado físico sea óptimo y que principalmente demuestren personalidad dentro de un campo de juego.
La polémica está servida cuando se propone incorporar al arbitraje todas las herramientas posibles, como por ejemplo parar el juego para ver la revisión de la jugada a través de las repeticiones que ofrecen las transmisiones por televisión.
Esto choca contra un elemento esencial, que en el fútbol la jugada sigue, no se detienecomo en el fútbol americano, pues ésta se para, luego que el mariscal de campo envía el balón hacia uno de sus jugadores. Unavez recibido el balón por éste, el juego se detiene, y los árbitros tienen todo el tiempo del mundo para analizarla.
En el fútbol no se puede detener pues el juego continúa, como se otorga la llamada ley de la ventaja para no favorecer al infractor.
De hacerlo se pueden crear agudos problemas. El lío que se armaría si en la segunda jugada se produce un gol, y se había detenido previamente para consultarla por televisión. Además se cortaría constantemente el juego, cosa que la Internacional Board, el máximo organismo responsable de las 17 Reglas de Juego, trata de evitar, porque quiere darle precisamente más fluidez al desarrollo de los partidos de fútbol.
Se han probado numerosas fórmulas para que ayuden al mejor desempeño de los árbitros.
Se ha tratado de eliminar la regla de juego número 11, la deloff side, sin éxito, que existe desde que se inventó el fútbol cuando se separó del rugby en 1863, pues una de las principales reglas de este deporte, es que un jugador puede habilitar con las manos a un compañero sólo jugándolo hacia atrás, nunca para adelante. De esta regla nace el fuera de juego.
Se ha probado ejecutar los tiros libres sin barrera, el saque lateral con el pié, utilizar el balón inteligente que indique si éste ingresó al arco o no, probado en el mundial S17 organizado por el Perú en el 2005, marcar con un spray el lugar que se cometió la falta y marcar con este elemento donde se debe de colocar la barrera en el tiro libre (Que se utiliza en Brasil hace más de cinco años) y ahora se prueba con la intervención de seis árbitros en un partido, el principal, sus dos asistentes laterales, dos más ubicados a la derecha de las porterías, y el cuarto hombre.
Algunas de ellas pueden servir, como la de utilizar el spray para que las barreras guarden su distancia en la ejecución de los tiros libres, acabando con las interminables discusiones y adelantamientos de las barreras, pero finalmente todo terminará en el criterio del árbitro.
Todos estamos de acuerdo que algo hay que hacer para ayudar la difícil tarea de éstos, pero que compatibilice con la esencia del fútbol, que esto no afecte la continuidad, dinámica y velocidad del desarrollo del fútbol, condición que lo hace un deporte irrepetible.
En algunos países se utiliza el video posterior al partido, para castigar algún jugador que haya cometido una evidente infracción, no sancionada por el árbitro y no incluida en su informe, cosa que se deberían aceptar todos los países afiliados a la FIFA, para que el infractor no quede impune. Tendría que ser en acciones evidentes y puntuales.
En Inglaterra, la cuna del fútbol, se ha creado el Consejo Británico del Fair Play, que revisa las jugadas luego de disputados los partidos, y tiene la potestad de castigar a los jugadores que lo han infringido. Se ha aplicado en numerosos ocasiones, colocando sanciones ejemplares.
En España existe el Comité de Apelación que puede actuar de oficio, sancionando al jugador por una acción de juego no vista por el árbitro. Creo que en Sudamérica se debería crear algo parecido.
Todos recuerdan el cabezazo del Zidane contra Materazzi en a final de a Copa del Mundo de Alemania 2006, no advertida por el árbitro, pero que el cuarto hombre habría sido advertido desde la tribuna por un oficial de la FIFA – cosa que prohíbe terminantemente el ente rector del fútbol- pero de no realizarlo habría sido un bochorno para todos, pues el mundo lo visualizó por televisión, cosa que no fue advertida ni por los árbitros, ni por la mayoría de espectadores que asistieron a aquella final. Acciones como estas no deben de quedar impunes.
Otras evidentes agresiones las protagonizó el jugador Wellinton del Malaga de España contra Messi ( un pisotón ejecutado con toda la mala intención) y Piqué ( un puñetazo en la nuca del jugador barcelonista) en el partido del último Sábado disputado en La Rosaleda entre el local Málaga y el FC Barcelona por la Liga Española de Fútbol, no advertidos por el árbitro, pero captados nítidamente por la televisión, en las cuales EL COMITE DE COMPETICIÓN ESPAÑOL DEBERIA DE ACTUAR DE OFICIO.
Si se aplicara esto, otro gallo cantaría. Los jugadores serían mucho más cuidadosos. Recuerden que una forma de educar es con el castigo, y a los futbolistas donde más le duele es el bolsillo.
Finalmente todo queda en manos de la Internacional Board, la entidad encargada de definir autónomamente las 17 reglas de juego que rigen el fútbol a nivel mundial, y sus futuras modificaciones, fundada en 1886 en la ciudad de Londres, Inglaterra.