Entrenadores de Fútbol
En un mundo globalizado como el que nos ha tocado vivir, el fútbol no podía quedarse atrás, y para sobresalir en éste, tanto como dirigentes, entrenadores, jugadores o periodistas, tienen que estar muy preparados, ser verdaderos profesionales de la materia. Lamentablemente en el Perú esta premisa no se da, y ese es uno de los tantos motivos del porqué somos los últimos en Sudamérica.
Existe la peregrina y anticuada idea que para ser un buen entrenador hay que haber sido un gran jugador de fútbol. Eso es para los que se quedaron en los años setenta. Los ex jugadores de fútbol autodidactas no tiene cabida en el fútbol de alto rendimiento que hoy se practica en todo el mundo.
Arsene Wenger (22/10/49) exitoso entrenador del Arsenal desde el 30 de Noviembre de 1996 hasta la fecha, sólo jugó dos años en el fútbol profesional defendiendo al Estrasburgo. José Mourinho (26/01/63) no lo jugó y desde temprana edad mostró sus dotes de organizador y de manejar grupos, hoy entrena al Inter de Milán, luego de dejar huella en su paso por el Chelsea. Lo mismo sucede con Rafael Benítez (16/04/60) entrenador del Liverpool inglés, que sólo jugó al fútbol en equipos aficionados. Son algunos de los casos que desmitifican esta idea algunos, pues para alcanzar el éxito, sin ser jugadores profesionales, dedicaron años de estudio a perfeccionarse y capacitarse como entrenadores de fútbol.
En el caso peruano Víctor Rivera (10/11/68) entrenador de la Universidad San Martín que nunca jugó al fútbol de manera profesional.
Recuerdo que en la década de los ochenta escribía que en el “Perú se jugaba un fútbol social, totalmente amateur, muy lejos del profesionalismo” que ya avizoraba en esa época, al que denominaba fútbol de alto rendimiento, recibiendo la irónica respuesta de muchos aficionados, dirigentes, jugadores, entrenadores y periodistas, que no sabían de lo que se trataba, y que todavía no han aprendido, pues se quedaron en el tiempo.
Hoy eso ha quedado en manifiesto. Si no se preparan al más alto nivel, el fútbol peruano se seguirá hundiendo en el abismo más profundo, del cual cada vez va hacer más difícil salir.
Esto me vino a la mente luego de ver por televisión el partido entre el Juan Aurich y Universitario de Deportes, con dos entrenadores nacionales, Franco Navarro (10/11/61) y Juan Reynoso (18/12/69), que sumados a Víctor Rivera de la Universidad San Martín, son los técnicos peruanos que pintan mejor, el resto se quedó en el tiempo como Juan Carlos Oblitas (16/02/51) y Julio César Uribe(09/05/58), por nombrar a dos de los más representativos, pero Navarro ya está próximo a cumplir los 49 años, aunque nunca es tarde para aprender.
No se trata de asistir a clínicas de entrenadores o a ver los entrenamientos de los principales clubes europeos. Tienen que asistir a cursos de varios meses para adentrarse al fútbol del alto rendimiento que hoy se juega.
Juan Reynoso se ha preparado en México y sus equipos muestran una disposición a jugar el fútbol moderno que hoy se impone, pues intenta que lo colectivo prevalezca sobre los individual, tiene a 22 jugadores parejos que rinden como jugadores de equipo, para eso desterró a Candelo y a Neyra, pues en el fútbol del alto rendimiento YA NO EXISTEN LOS CONDUCTORES O ENGANCHES, que hacen lento el fútbol, por lo que se pierde sorpresa, y que todo el armado del equipo debe de pasar por sus pies, anulados estos, anulado el equipo, como el caso de Riquelme en España, esquema que puede servir en el atrasado fútbol sudamericano, pues basta comparar los partidos de la Liga de Campeones, con los desabridos encuentros de la Copa Libertadores de América, para comprobar que El fútbol que se juega por éstos lares, es algo parecido al hermoso deporte que inventaron los ingleses en 1863.
Además sus jugadores intentan hacer un pressing sobre la salida rival, atacando el balón y no retrocediendo como hace la mayoría de equipos peruanos. Una vez recuperado lo tratan de jugar con la rapidez de darle un toque al balón y no trasladarlo como el promedio del jugador peruano,abriendo la cancha.
Podrá perder un partido como el del Domingo, pero tiene a Universitario de Deportes a punto de clasificar a los octavos de final en la edición cincuenta de la Copa Libertadores de América.
Es muy difícil jugar en el Elías Aguirre de Chiclayo, pues sopla un viento que a veces desnaturaliza el juego. Es por eso que el local aprovechó el viento a su favor en el primer tiempo para sacar una cómoda ventaja, que le bastó para ganar el partido. La “U” pasó a dominar el segundo más producto que tenía el viento a favor que de su buen juego, amén que en desventaja, trató de aminorarla, cosa que los narradores, no comentaristas de nuestra televisión ni se dan cuenta.
En cambio Franco Navarro ha perdido mucho tiempo pues debió salir al extranjero a capacitarse, además tuvo decisiones poco afortunadas, como la de aceptar el cargo de entrenador de la selección nacional cuando todavía no tenía experiencia, y luego de ser cesado de ésta, se convirtió inmediatamente en asistente de Américo Gallego en el Toluca de México, desvalorizando el puesto de entrenador de la Selección Peruana.
Víctor Rivera denota sus carencias formativas, aunque es un estudioso. Le podrá ir bien en el medio local, o hasta en Sudamérica, pero no tiene la formación, como todos los técnicos peruanos, para encabezar la GRAN REESTRUCTURACION QUE NECESITA EL FÚTBOL PERUANO.
No se trata de buscar al entrenador de la selección peruana de mayores. Lo que hay que hacer es un plan coherente de desarrollo a largo plazo que lo dirijan los entrenadores previamente capacitados en Europa, con el apoyo de dirigentes, que también se tienen que capacitar.
Por ejemplo al Juan Aurich, puntero del campeonato y que lo preside Edwin Oviedo, privilegia tener un equipo fuerte, sin invertir en capacitar a formadores de entrenadores para que una vez capacitados, efectúen el trabajo de formar a los jugadores que deben de integrar sus divisiones menores, que son el futuro del club. Esa sería un a verdadera inversión, no un gasto, pues se estaría trazando una verdadera política de desarrollo del Juan Aurich y no convertirlo en otro Cienciano del Cusco, que ganó la Copa Sudamericana en el 2003 y que hasta ahora no tiene ni siquiera una sede social, ni estadio propio y mucho menos un proyecto para desarrollar sus divisiones menores.
Universitario de Deportes tiene a Juan Reynoso, que a mi juicio es el más adelantado y preparado técnico peruano, pero no se debe de quedar ahí. Con las instalaciones que tiene en Campo Mar es un pecado que no tenga un proyecto como el antes mencionado, que envíe a capacitar a sus entrenadores de menores a Europa para que comiencen a formar integralmente a sus niños desde temprana edad.
El FC Barcelona es un ejemplo pues 11 de los 24 jugadores que integran su plantel de esta temporada han salido de La Masía, su centro de formación. En la goleada al Bayern de Munich por 4 a 0 por el partido de ida de la Liga de Campeones, ocho de éstos canteranos estuvieron en la cancha: Valdés, Piqué, Puyol, Xavi, Iniesta y Messi desde el arranque, a los que les agregaron Busquets y Bojan en el segundo tiempo.
Los azulgrana tiene así asegurado su futuro, pues además La Masía sigue en plena producción, formando a los futuros cracks del FC Barcelona.