Problemas de formación
La falta de formación, y por lo tanto la escasez de fundamentos futbolísticos de nuestros jugadores, quedó demostrada una vez más en la participación de nuestros equipos en sus primeros partidos disputados por la Copa Libertadores de América de este año, y en el amistoso que la selección peruana perdió contra su similar del Paraguay por 0 a 1.
Primero fue el Sporting Cristal que cayó 1 a 0 contra el Estudiantes de La Plata en el partido de vuelta jugado en el estadio Ciudad de La Plata, resultado que le costó su temprana eliminación de esta Copa.
Luego en un Miércoles 11 de Febrero para el olvido, nuestra selección perdió contra Paraguay por el marcador antes mencionado en Matute, mientras que Universitario de Deportes fue derrotado 2 a 1 contra el Libertad paraguayo, y cerrando una infausta semana, el Jueves la Universidad San Martín se inclinó ante el Nacional uruguayo por 2 goles a 1 en el Parque Central de Montevideo, con la circunstancia agravante que TODOS LOS GOLES RECIBIDOS FUERON DE CABEZAZOS A BALON PARADO, salvo el conseguido por Federico Domínguez, de tiro libre, contra la Universidad san Martín en la victoria del equipo charrúa.
UNA VIEJA HISTORIA DE NUESTRO FÚTBOL, donde los centros al área son un verdadero drama, donde éstos generalmente terminan con el cabezazo de los contrarios en las redes peruanas.
Mediante ese expediente, Raúl Lentini anotó el tanto de los pincharatas,Cristian Riveros consiguió el solitario gol de la albiroja, mientras que Manuel Maciel y Adalberto Román anotaron los goles del Libertaden Luque, Paraguay y Nicolás Lodeiro en el minuto final en la victoria de los tricolores. Solano en el estadio Feliciano Cáceres que pertenece al club Sport Luqueño, también de cabeza, había igualado transitoriamente la cuenta para el cuadro crema en su partido contra Libertad.
Otras cuatro derrotas más, con apenas 2 goles anotados y 6 recibidos, que se suman a la interminable lista de partidos perdidos por nuestros equipos bajo esta modalidad, en ésta ocasión 5 de los 6 goles recibidos de los contrarios fueron de cabeza. A estas derrotas hay que sumarle la de la selección contra El Salvador por 1 a 0 en los Estados Unidos de este mismo mes, por lo tanto el balance es desastroso.
Lo que resulta inaceptable es la explicación que entregan algunos entrenadores, jugadores y periodistas locales, en el sentido que nuestros jugadores se desconcentran en estas jugadas, o que se cansan en los minutos finales (Oblitas) o los que le echan la culpa al periodismo (Reinoso) Eso demuestra su falta de profesionalismo y capacitación, como también desnuda a los entrenadores que no quieren trabajar, que son flojos y que dicen, muy sueltos de huesos que los que resuelven en la cancha son los jugadores, claro porque hacer jugadas tácticas o aplicar sistemas de juego útiles, les implicaría algo de trabajo.
Recuerden lo que escribió la prensa española sobre varios mediáticos entrenadores argentinos que ejercían su profesión en cuadros de la península: MENOS VERSO Y MÁS ESFUERZO.
Me pregunto. ¿En un caso irreal, los jugadores serían los responsables si el entrenador coloca al arquero y diez jugadores más en su defensa y no incluye en su planteamiento a delanteros? Hoy día, en un mundo globalizado, los entrenadores deben de estar capacitados y preparados, porque los planteamientos en los campos de juego, hacen que los espacios sean cada vez más reducidos, y entonces tiene que aparecer la capacitación, preparación y el ingenio de los entrenadores.
Hemos mencionado en varias oportunidades que el problema es de fondo. Nace de los pocos fundamentos futbolísticos que tienen nuestros jugadores, a los que no se les forma integralmente desde pequeños. La mayoría de nuestros entrenadores son empíricos, a lo sumo han asistido a inútiles clínicas de fútbol, o a los incompletos cursos de una semana, o asistir a los entrenamientos del algún equipo grande del extranjero, que no forman integralmente al entrenador.
Para conseguir el título de entrenador en Europa se siguen cursos que duran varios años. Primero se lleva el curso de Iniciador, luego de Monitor, después se trabaja en menores, juveniles, se toma algún club provinciano, uno grande y finalmente la selección, salvo algún caso aislado.
En la mayoría de países sudamericanos basta que el entrenador sea un ex jugador, que generalmente es empírico.
¿Por qué los rivales extranjeros nos anotan tantos goles de cabeza? Porque nuestros jugadores siguen la trayectoria del balón y se olvidan de la posición del rival. Al seguir el balón, los rivales se adelantan a la acción y ganan la posición, mientras los peruanos siguen mirando a la pelota.
Los goles que les anotaron a nuestros equipos en estos partidos tuvieron las mismas características. Los rivales se adelantaron a los nuestros, que se quedaron estáticos pegados al suelo y mirando la trayectoria del balón, mientras que los rivales conectaban de cabeza la pelotasin marca alguna. Nos pueden anotar en el minuto uno de juego o al final del partido. Total todos los goles valen lo mismo.
Otra excusa es que siempre nos hacen el gol en el último minuto. A mí entender, al jugador peruano le falta jerarquía, y esa se obtiene capacitándolo integralmente, desde temprana edad, a través de entrenadores formados, inculcándoles valores y principios, mentalidad ganadora, alimentación adecuada y por último, los fundamentos futbolísticos. Suena duro, pero me parece que es la realidad.
Los jugadores peruanos tienen la habilidad, no técnica, natural, les sirve para que algunos triunfen en el extranjero, sobre todo en los países del alto rendimiento futbolístico, donde les enseñan a JUGAR AL FÚTBOL, NO A LA PELOTA. Solano es un ejemplo de esto. Primero se hizo iniciador en el Perú, luego fue monitor en el Boca para finalmente lograr su capacitación en el viejo continente. Luego de 12 años exitosos en el extranjero jugando al más alto nivel, regresó en el ocaso de su carrera a Universitario de Deportes.
Otros prefieren irse apaíses europeos pocos desarrollados en el aspecto futbolístico, donde ganarán algún dinero, pero al no estar formados integralmente y no entender que esto es una profesión a la cual hay que prepararse y mejorar día a día, regresan al Perú en la plenitud de sus carreras, dando un fuerte retroceso a éstas.