Una Opinión Subjetiva
En este mundo en que vivimos, cada vez más mediático, lo que más interesa es conseguir las cosas materiales, en desmedro de los valores y principios, muchas veces sin importar como se logra, donde han caído muchos periodistas, que reniegan del análisis serio y veraz, para alentar polémicas absurdas, que es lo que vende. No importa la noticia, si para ellos valen más estas polémicas, los que triunfan o los producen dinero, sin importar estos valores morales.
El éxito, hoy en día, se mide por cuánto tienes, no por cuanto es lo que vales por dentro. Si triunfas tendrás cabida en la sociedad, cuando caes o pierdes, nadie te mira.
Pasa en la vida, pasa en el deporte.
Muchos de los periodistas de hoy desinforman a la gente cuando “comentan” algún partido, aplicando la lógica errada si ganas eres bueno y si pierdes eres malo, sin importarles lo que sucede en la cancha, pocos analizan los partidos. Siga usted amable lector algún partido por televisión o lo lea por la prensa escrita del deporte de su preferencia, y comprobará esta información. Se “comenta” según se va estructurando el resultado.
Cuando se está en ventaja se dice que eres bueno y justifican, con este simple argumento, sus “agudos” comentarios. Si se está perdiendo no se está jugando bien, sin desarrollar ningún análisis serio. Siga usted cualquier partido y lo comprobará.
Otro mal de muchos periodistas de la televisión es que no conocen a la mayoría de jugadores, sobre todo los que no son de sus países, y comentas según se realiza alguna jugada. Después de producida la misma sentencian: Es un buen jugador o malo, sólo por una acción, o nos describen lo que nuestros ojos han visto, sin aportar ninguna opinión distinta a lo que cualquier espectador está viendo.
Otra característica es la de crear polémicas con el exclusivo fin de vender su producto, sea radio, televisión, prensa o Internet o para promocionarse ellos o sus academias, como sucede con la mayoría de narradores de los partidos de tenis de las cadenas de televisión.
Esa es una de las razones por la que se designa al mejor jugador del mundo o al mejor jugador del partido, para crear la polémica, y por lo tanto vender, pero ésta, es una opinión totalmente subjetiva, pues interviene en ella la opinión, muy respetable por cierto, de cada uno, pero no tiene ningún sustento objetivo, pues en LOS DEPORTES COLECTIVOS NO EXISTE NINGUNA MANERA DE PODER COMPROBAR SEMEJANTE AFIRMACIÓN.
Vale para los deportes individuales como el tenis, que según el ranking de la ATP, se puede afirmar objetivamente que Rafael Nadal es el mejor tenista de la actualidad, o que la selección española de fútbol como equipo, es la número uno del mundo, pero decir que Lionel Messi es mejor que Cristiano Ronaldo o al revés, me parece una temeridad, pues no hay opiniones objetivas para demostrarlo, son como repito, opiniones personales, y por lo tanto subjetivas, que sin embargo cuentan con el morbo de la gente que le encanta este tipo de comparaciones.
La peor frase en mi concepto, que acuñó un periodista fue aquella de “LO QUE LE GUSTA A LA GENTE” que a la larga hace mediocre al deporte y a la sociedad, porque si a la gente le gusta los antivalores, según esta afirmación, hay que dárselos, aunque sea a costa de bajar aún más, el nivel intelectual y la educación de las personas.
Además no son comparables los distintos puestos en que actúan los jugadores. Una cosa es ser el arquero, otra el defensa, otra los medio campistas y otra los delanteros. Para los periodistas que aplican estos simples argumentos los que hacen goles llevan mayor ventaja que los que los evitan, por eso llamó la atención cuando al italiano Cannavaro le entregaron el Balón de Oro, que entrega cada año el prestigioso semanario deportivo francés France Football.
Es mucho más vendible que se lo entreguen a un goleador.
Por eso he insistido es destacar siempre que el fútbol es un deporte que LO COLECTIVO DEBE DE PRIMAR SOBRE LO INDIVIDUAL. Pues sin el aporte de sus compañeros, las supuestas figuras de la cancha no existirían.
Se podrá elegir al mejor en deportes individuales, pero en los colectivos la opinión es totalmente subjetiva, al gusto de cada uno.
Quiero en éste artículo destacar la calidad humana y deportiva de Rafael Nadal, que enaltecen a los deportistas y que todos deberían seguir ese ejemplo.
Al derrotar a Roger Federer en el abierto de Australia, el primer Gran Slam del circuito tenístico, tuvo sinceras palabras de elogio para el vencido, expresando que para él, seguía siendo el número uno del tenis mundial, y poco después lo propuso como postulante a ganar el premio Príncipe de Asturias para el deporte.
No contento con eso, hizo una demostración de coraje, de respeto por sus rivales, por sí mismo y el tenis, con un pundonor y una muestra de su total profesionalismo, cuando en su última final que jugaba contra el británico Andy Murray el 15 de Febrero de este año en Rótterdam, se lesionó en el segundo set, que lo ganó por 4 a 6, y siguió en la pista hasta perder el tercero por 6 a 0, partido que duró una hora y cincuenta minutos.
Otro jugador habría abandonado para no arriesgar su prestigio, como un conocido tensita nacional, que no jugó el primer single contra España por la Copa Davis, pero al día siguiente disputó el partido de dobles de esa Copa, como si nada hubiera acontecido, completando su retiro número catorce en juegos oficiales del circuito de la ATP o sus satélites.
Ese mismo al que le otorgaron unos populistas Laureles Deportivos por ganar un torneo de dobles, que si bien es importante como el de Roland Garros, NO ES UN CAMPEAONATO MUNDIAL, u obtener una medalla en los JUEGOS OLIMPICOS o JUEGOS PANAMERICANOS.