Inglaterra: el Baluarte del Fair Play
En todos mis artículos trato de resaltar los valores y principios, tan perdidos en la sociedad actual, donde prevalece el dinero. Si ganas ( muchas veces sin importar como se hace) eres bueno, y si se pierde eres malo.
Esa es la lógica que siguen la mayoría de comentaristas de cualquier deporte en todo mundo, que no analizan los partidos, sólo les guía el resultado. Si se gana has jugado bien y si se pierde lo has hecho mal, además como el ídolo vende se les tiene que alagar, y si no existen, hay que inventarlos.
Los ejemplos son muchos y en nuestro país se ha convertido en una práctica muy común. Vemos con estupor que si un deportista realiza un buen partido se le ensalza hasta lo más alto y si es futbolista, estos periodistas, más cerca del mercantilismo que de su oficio, ya lo piden para la selección, desvirtuando todo valor y principio, no dejando que fluya el tiempo para que se consolide y haga los méritos suficientes para su llamado natural a la selección, si es que siguen con sus buenas actuaciones.
Recuerden amables lectores, que los periodistas o comunicadores sociales guiamos a la opinión pública, y por lo tanto debemos ser muy cuidadosos al emitir una opinión en su justo término, ni tan adentro que te ’quemes’, ni tan afuera que te hieles.
Uno de los valores y principios que el mundo actual está desechando es el FAIR PLAY, EL JUEGO LIMPIO, que es una expresión utilizada para denominar el comportamiento LEAL Y SINCERO en el deporte, en especial fraterno hacia el contrincante, respetuoso ante el árbitro y correcto con los asistentes.
La preocupación hacia el juego limpio ha ido en aumento en todo el mundo ante la reiteración de conductas cuestionables de todos sus actores. El Fair Play tiene especial incidencia en los niños que se van formando al amparo del ídolo, y si éste resulta un mal ejemplo, él va ha seguir ese camino equivocado.
Esta actitud de vida en el deporte nace en Inglaterra y se esparce hacia el mundo. A pesar que éstos tienen una mala fama, producto del inaceptable accionar de los hooligans, que arrasaban con todo los que se ponía al frente, que tuvo su punto álgido el 29 de Mayo de 1985 en la tragedia del estadio Heysel de Bruselas, con motivo de la final de ese año de la Copa Europea de fútbol entre el Juventus de Italia y el Liverpool inglés que acabó con 39 muertos y 600 heridos.
Los equipos ingleses, producto de esta acción, fueron duramente sancionados por la UEFA que los dejaron sin participar en las competiciones que organiza ésta, entre cinco y diez años.
Aprendieron la lección y en los estadios en que se juegan sus partidos de sus diferentes campeonatos, ninguno tiene reja de contención, es espectadorpuede darle la mano a los jugadores sin ningún problema y no se produce ningún incidente. Además sus jugadores acatan las decisiones de los árbitros sin protestar, ninguno simulas faltas y si se caen al suelo, enseguida se levantan.
Con la importación de numerosos jugadores sudamericanos, especialmente argentinos, que están acostumbrados a no respetar a la autoridad, ser indisciplinados, informales y que quieren imponer su propia ley reclamando todo, el Fair Play ha ido desapareciendo en el viejo continente, pero en Inglaterra sigue siendo una religión. Curiosamente en la Gran Bretaña juegan muy pocos jugadores argentinos.
Los escándalos en España e Italia son ahora más comunes, nadie quiere respetar el Fair Play, a tal punto que los dirigentes del Real Club Deportivo Español de Barcelona emitieron un comunicado en el sentido que si un jugador rival cae al suelo, de ninguna manera tirarán el balón fuera del campo para que éste sea atendido.
Me parece que este comunicado está fuera de toda lógica. Si algún jugador simula una lesión para detener el avance rival NO CASTIGUEMOS EL JUEGO LIMPIO, CASTIGUEMOS AL TRAMPOSO.
El fin de semana vimos con estupor el comportamiento de los boixos nois, simpatizantes del FC Barcelona, hacer de las suyas, ante la pasividad policial, camino y en el propio estadio LLuis Company de Montjuic, tirando bengalas en el derby catalán entre el Real Club Deportivo Español de Barcelona y el FC Barcelona, partido que ganaran los segundos por 1 a 2.
Pero no todo está perdido. En Setiembre del año pasado en Inglaterra, se produjo uno de los más hermosos gestos del Fair Play.
Jugaban por la Carling Cup el Nottingham Forest de la League 1 (equivalente a la tercera división) contra el Leicester City de la Championship (equivalente a la segunda) cuando el partido se suspende, los primeros ganaban por 1 a 0, porque Clive Clarke, defensor del Forest sufrió un fallo cardiaco, que luego lo superó.
La F.A. (Federación Inglesa) decidió que el partido se reinicie con el marcador a cero, no convalidando ese gol.
Los del Leicester City que iban perdiendo, dicen que no es justo y deciden en coordinación con los del Forest Nottingham, al reiniciar el partido, se dejen anotar el gol sin que los rivales se lo quitasen.
Paul Smith arquero del Leicester City avanzó si ninguna oposición hacia la portería rival, incluso se saludó afectuosamente con el arquero del Nottingham Forest y anotó el gol.
Al final del juego, los iniciadores de esta maravillosos acción, los del Leicester City, ganaron por 2 a 3.
Con este gesto, el fútbol inglés ganó el partido más importante: el del FAIR PLAY.
Por Luis Puiggrós Planas (luis.puiggros@interlatincorp.com)