Otro fracaso más sí importa
La semana pasada escribí sobre la eliminación de la Universidad San Martín de la Copa Libertadores de América de este año, y en base de ella, sostenía que si queremos salir del fondo de la tabla de los países sudamericanos, en cuanto al fútbol se refiere ( también cabe la recomendación a todos los deportes) había que comenzar capacitando a nuestros entrenadores para que una vez lograda, se comience a formar integralmente al niño desde temprana edad.
Ahora hay que agregar la del Bolognesi de Tacna y el Cienciano del Cusco del Miércoles pasado, completando otra Copa Libertadores de América para olvidar. Sumaron entre los tres equipos 15 puntos sobre 54 posibles. No cuento los conseguidos en etapa preliminar, cuando los cusqueños eliminaron al Montevideo Wanderers del Uruguay.
Las estadísticas no mienten.
En las eliminatorias de la zona sudamericana para el mundial de Sudáfrica en el 2010, la selección peruana marcha en el noveno lugar con dos puntos, superando solamente a Bolivia que ocupa el último lugar con una sola unidad.
En la eliminatoria para el mundial de Alemania 2006 se repite la historia. Nuestra selección ocupó el noveno lugar con 18 puntos, adelantando solamente a la de Bolivia que terminó esas eliminatorias con 14 unidades.
Mejor estuvo el Perú para las eliminatorias del Mundial de Corea del Sur y Japón 2002, pues remató en el octavo lugar con 16 puntos seguido de Venezuela con los mismos 16 y por Chile que cerró la tabla de posiciones con sólo 12 unidades. De estas cifras, se desprende que nuestro fútbol ha involucionado.
A estas malas actuaciones en las eliminatorias mundialistas, se suman las desastrosas presentaciones realizadas por los equipos peruanos en las Copa Libertadores de América, que desde el año 2000 inclusive hasta la actual del 2008, sólo dos equipos nuestros han alcanzado los octavos de final, Cienciano del Cusco en el 2002 y el Sporting Cristal en el 2004, superando solamente a Bolivia en este aspecto, pues sólo el Bolívar de La Paz en el 2000 alcanzó esa instancia.
En ese lapso de tiempo 2000-2008, nuestros equipos están igualados con los venezolanos, que colocaron a dos equipos en esa instancia, ya que el Táchira en el 2004, y el Caracas FC, llegaron a los octavos de final.
Lejos de nosotros están los equipos chilenos que en siete oportunidades alcanzaron los octavos de final en esta Copa: Cobreloa y Deportes Concepción en el 2001; Cobreloa y Universidad Católica en el 2002; Cobreloa en el 2003; Universidad de Chile en el 2005 y el Colo Colo en el 2007.
Confirmando su superioridad de este lapso de tiempo: 2000-2008, los equipos ecuatorianos se ubicaron en octavos de final en 9 oportunidades: El Nacional en el 2000; EMELEC y El Nacional en el 2001; Olmedo en el 2002; Barcelona y la Liga Deportiva Universitaria (LDU) en el 2004. Este último repitió su actuación en el 2005, 2006 y en la edición de este año, donde esta noche se enfrentará al Estudiantes de La Plata.
Ni hablar de los demás equipos del resto de los países que intervienen en esta Copa, pues nos superan claramente.
Tampoco ha sido muy generosa la Copa Sudamericana con los equipos peruanos, pues salvo el Cienciano del Cusco, que dirigidos por Freddy Ternero en el 2003 la conquistó, eliminando sucesivamente al Alianza Lima, Universidad Católica de Chile, Santos de Brasil y el River Plate en inolvidables jornadas, que no confirmó un año después, pues en la misma Copa cayó si pena ni gloria frente a la Liga Deportiva Universitaria (LDU) de Ecuador quien la derrotó en Quito por 4 a 0 y un empate a dos en el Garcilaso de La Vega de la ciudad imperial.
En las demás participaciones de los equipos peruanos en esta intrincada copa, fueron tempranamente eliminados en sus primeros compases. En estos absurdos torneos, que hasta el año pasado jugaban primero los equipos peruanos entre sí, eliminándose uno de ellos, para que el ganador se enfrente al ganador de la llave de otro país, generalmente equipos chilenos o ecuatorianos, donde cayeron consecutivamente.
Es por eso que titulamos nuestra columna de hoy como la de un fracaso más si importa, pues nuestro fútbol va como el cangrejo, para atrás, ubicándose en la actualidad en el penúltimo lugar de Sudamérica, como lo demuestran los resultados consignados líneas arriba.
Se fracasa constantemente en eliminatorias mundialistas, Copas Libertadores o Sudamericanas, convirtiendo a nuestro fútbol en un producto caletero, hecho sólo en casa, que es sobredimensionado por cierta prensa convertida en hinchas, que sólo les interesa vender su producto, creando falsas ilusiones, a las que sumamos la poca preparación de aficionados, dirigentes, entrenadores y jugadores, quienes no tienen ningún plan de desarrollo a largo plazo.
Seguramente tendrán miedo de ingresar a lo para ellos desconocido, que es el superprofesionlismo que hoy impera en este mundo globalizado que nos ha tocado vivir. Sólo les interesa lo local, no les interesa el fútbol extranjero, sumamente necesario para incrementar sus pocos conocimientos, sólo miran lo argentino, por lo que no tienen una perspectiva de esta globalización.
Si no se ingresa al fútbol del alto rendimiento, al profesionalismo total, a la capacitación integral de entrenadores y profesores, a la calendarización adecuada, a la creación de la Dirección Técnica Nacional, a los planes coherentes de desarrollo a largo plazo, etcétera, dejando atrás la improvisación, la informalidad, la indisciplina y el irrespeto a la autoridad, es decir, llevar a cabo una reingeniería total de nuestro fútbol, tantas veces aportadas por este analista, nuestro fútbol, estoy seguro, tendrá el dudoso honor de ser el peor país de esta parte del continente.
Por Luis Puiggrós Planas
Luis.puiggros@interlatincorp.com