La soberbia no es buena consejera
El Real Madrid considerado por la FIFA como el mejor equipo del siglo XX siempre fue un club señero, sobre todo en la época de su legendario presidente Santiago Bernabeu, que tuvo su mano derecha por décadas a un francés llamado Raimundo Saporta, que hicieron universal al equipo de la Casa Blanca.
Precisamente los dos estadios más famosos de este club llevan sus nombres, el ubicado en la Avenida Castellana, el Santiago Bernabeu, y el Palacio de los Deportes que tiene como nombre el del francés.
Bernabeu nacido en Almansa, Albacete el 8 de Junio de 1895 fue un buen delantero centro que defendió a los merengues por 15 años, hasta que en 1927 pasa a desempeñar los puestos de segundo entrenador, entrenador, delegado del equipo, secretario y directivo. Por ese entonces los “blancos” eran un equipo más en el fútbol español, cosa que se acrecentaría con la guerra civil española (1936 al 1939), donde se suspendió toda actividad deportiva.
El 15 de Setiembre de 1943 es elegido presidente del Real Madrid, cargo que ocupa hasta el 2 de Junio de 1978, día de su fallecimiento.
Pero el verdadero salto a la fama lo da cuando el 22 de Setiembre de 1953 presenta la ficha de Alfredo Di Stéfano, nacido el 4 de Julio de 1926 en Barracas, como jugador merengue, luego de sostener un duelo con el FC Barcelona por contar con los servicios del argentino.
Por ese entonces Colombia estaba desafiliada de la FIFA y contrató en sus equipos a grandes estrellas sudamericanas, que automáticamente no eran reconocidos por el máximo organismo del fútbol mundial. El caso más saltante fue el Millonarios que contó con un equipo inolvidable encabezado por Di Stéfano, que se lo quitó al River Plate, donde comenzó su fulgurante carrera (Múñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau, que luego integraría Di Stéfano) en el cual formó nuestro compatriota Ismael Soria.
En una gira que realizaron por España, el Millonarios goleó al Madrid en su propio estadio y los españoles quedaron deslumbrados por Alfredo Di Stéfano.
Aquí donde comienza el despegue mundial del Real Madrid.
El FC Barcelona gestionó su contratación con el River Plate, que estaba afiliado al máximo organismo del fútbol, mientras que los Blancos lo hicieron con el Millonarios de Bogotá, al cual la FIFA no lo reconocía, cualquier parecido con algún colombiano que quiere jugar en un equipo peruano es mera coincidencia.
El litigio fue a parar en manos de la Real Federación Española de Fútbol, que resolvió de manera salomónica: Un año jugaría por el Realmadrid (como era llamado entonces) y el otro por el FC Barcelona. Los dirigentes barcelonistas no aceptaron la propuesta, pues contaban en sus filas a otro extraordinario jugador exiliado el húngaro Ladislao Kubala, y con él creyeron que bastaría para ganarlo todo, por lo que decidieron que jugara por el Real Madrid, club en que debutó el 23 de Setiembre de 1953 frente al Nancy francés, jugando su último partido el 27 de Mayo de 1964 en el Prater de Viena por la final de la novena Copa Europea.
Recién es ahí que el Real Madrid comienza hacerse grande. Con Di Stéfano gana ocho Ligas Españolas, cinco Copas consecutivas de Europa, una de ellas con Kopa, Rial, Di Stéfano, Puskas y Gento, una Copa de España, una Intercontinental, una pequeña Copa del mundo, entre muchos otros trofeos, pero además se consagra Pichichi de la Liga Española en cinco años. Además la UEFA le otorgó el Balón de Oro en 1957 y 1959.
El argentino es actualmente Presidente de honor del Real Madrid, y acaba de recibir un reconocimiento de la FIFA por su extraordinaria trayectoria.
Eran los tiempos que el Real Madrid era un equipo señorial, que su presidente Santiago Bernabeu acentuaba con estupendos gestos, haciendo del Fair Play su enseña. No había cumpleaños de directivos, entrenadores, jugadores, muchos periodistas y empleados del club, a los que incluía a sus esposas, que no recibieran algún regalo por su cumpleaños.
Respetaba a los suyos y a sus rivales, era un club admirado por todo el mundo.
Cuanta agua ha pasado bajo los puentes. Desde que don Santiago Bernabeu dejó para siempre la enseña de la Casa Blanca, la institución fue cayendo en la prepotencia y vulgaridad, comenzando a crearse enemigos por casi todos los campos de España.
El último acto de soberbia no tiene desperdicio.
Hace un mes, el Madrid peleaba en tres frentes. La Liga de Campeones, La Liga Española y la Copa del Rey. Entonces su actual presidente Ramón Calderón proclamaba a los cuatro vientos que el Madrid era, futbolísticamente hablando, irresistible. Le ofreció a sus jugadores un millón de euros a cada uno si ganaban los tres títulos.
Pero lo concreto es que su equipo a pesar de ganar sus partidos no jugaba a nada. Era muy aburrido verlo actuar, la mayoría de veces agazapado esperando al rival de turno y encomendándose a San Casillas, para aplicar el contragolpe y concretar sus goles a través de otro de sus santos, San Van Nistelrooy, logrando en el marcador lo que no plasmaba en el juego.
El tercer título, el de Copa del Rey ya no lo puede lograr, pues el Mallorca lo eliminó en su mismo estadio en octavos de final.
Hace cuatro jornadas en la Liga Española le había sacado nueve puntos a su más cercano perseguidor, el FC Barcelona, entonces al actual presidente le salió a relucir toda su soberbia. Declaró que cuando el FC Barcelona visite el Bernabeu el 7 de Mayo del 2008 por la fecha 36, los recibiría en el campo de juego haciéndoles “el pasillo de honor” a los campeones.
Acompañado de la prensa adicta a los merengues, se jactaban que este sería el año de los records, pues pasarían los 100 puntos y conseguiría batir la marca de goles anotados.
La soberbia no es buena compañera. Ha tenido su Febrero Negro donde ha disputado cinco partidos, perdiendo cuatro y ganando solamente uno. Cayó ante el Almería por 2 a 0, ante el Betis por 2 a 1, en Roma por la Champions ante los locales por 2 a 1 y ante el Getafe en el Bernabeu por 0 a 1. Sólo un triunfo por 7 a 0 ante un suicida Valladolid que paró su defensa en la mitad de la cancha.
Los nueve puntos de ventaja de hace un mes, se han reducido a dos. Además, tiene muy difícil el partido de vuelta la próxima semana contra la Roma por la Champions.
Esto no quiere decir que no pueda ganar los dos torneos que le faltan, pues en el fútbol puede pasar cualquier cosa, como el año pasado, que del cielo y luego de estar a nueve puntos del primero su rival pero no enemigo el FC Barcelona, terminó ganando de manera increíble la Liga Española.
La soberbia es mala consejera. Hoy al Madrid se les sale por los poros. Que distinto era con Santiago Bernabeu, que junto a Raimundo Saporta hicieron al Real Madrid un club de lujo y querido por todo el mundo.
Por Luis Puiggrós Planas
Luis.puiggros@interlatincorp.com