Ser profesional y disciplinado
Uno de los grandes problemas de Sudamérica en general, es la falta de educación, que se demuestra cotidianamente en cualquier actividad que se realice. El irrespeto a la autoridad, la improvisación, la indisciplina, y la informalidad son elementos que nos avasallan todos los días. En el Perú una de las formas que se manifiesta esto es el caos del tráfico en nuestra ciudad capital, donde cada uno hace lo que le da la gana, ante la desidiosa mirada de la mayoría de los policías.
Esas son las grandes taras que frenan el desarrollo de esta parte del continente. Se manifiestan en casi todos los ámbitos del que hacer diario y que sus gobernantes de turno no le dan la importancia que realmente tiene.
En eso el deporte, y en especial el fútbol sudamericano no escapa a esta lacra que nos mantiene en el sub desarrollo.
Por esto no debe de llamar la atención, los escándalos protagonizados por algunos jugadores de la algunas de las selecciones nacionales del continente.
Comencemos con la selección chilena, primero con el “dublinazo” cuando tres jugadores fueron encontrados en la habitación del hotel donde se alojaba su selección libando licor en compañía de mujeres, a mitad de la gira que Chile realizó por el viejo continente el año pasado, bajo la dirección de Nelson Acosta.
Luego vino lo de Puerto Ordaz, en plena disputa de la Copa América Venezuela 2007, que les costó la suspensión de 6 jugadores (Contreras, Ormeño, Navia, Tello, Valdivia y Vargas) por 20 partidos internacionales a nivel A sin que puedan defender La Roja, castigo al que pueden apelar cumplido la mitad de este. También Acosta estaba al frente de ese plantel.
Finalmente en un año funesto para las selecciones chilenas, En Agosto del 2007, la S20 que había logrado un meritorio tercer puesto en el mundial de la categoría jugado en Canadá, se enfrascaron en una inédita pelea con la policía local, en la cual nunca se aclararon estos desagradables hechos.
Los brasileños, ensalzados con la fama de jugar como viven, tampoco son un dechado de disciplina, por el contrario varios son los numeritos realizados por sus jugadores. Luego de vencer a Ecuador goleándolo en Maracaná por las eliminatorias mundialistas, Robinho invitó a sus compañeros, a divertirse a una discoteca, donde la juerga, según testigos, duró hasta las once de la mañana, hora que vieron salir del local a Ronaldinho. Claro que perdieron el avión que los llevaría a integrarse a sus clubes europeos, aumentando su fama de indisciplinados.
Uno de los pocos brasileños que se escapa a esta forma de vivir la vida es Kaká, un verdadero ejemplo de disciplina, de jugador alejado del mediatismo que envuelve a los jugadores de fútbol hoy en día, y que resulta tan dañino para los que amamos el fútbol. Un Kaká que pasa por el fútbol haciendo solamente ruido en los campos de juego y no fuera de ellos.
Que decir de los angelitos de nuestra selección que tantas páginas se han escrito, por los escándalos realizados, culminados con el escándalo del hotel El Golf. Como siempre, ahora resulta que cierta parte de nuestro mediático periodismo y ciertos dirigentes, ya comienzan a pedir que los perdonen, lo que agregaría más fuego a la hoguera, vale decir, más las irrespeto a la autoridad, más improvisación, más indisciplina y más informalidad.
Pero existe en Sudamérica un país donde reina la disciplina, donde los jugadores son un ejemplo de profesionalismo, con las excepciones que confirman la regla, que los hace que sean pedidos en todas partes del mundo, por varios motivos.
Son profesionales, por lo que cuidan su vida privada. La confianza total que tiene en sus medios, que muchas veces los hacen pedantes, hace que no arruguen en ninguna parte del mundo, tienen una garra extraordinaria, por lo que son cotizados, por lo que siempre cumplen, la mayoría de los equipos que los contratan no se arrepienten de ello.
Aparte tienen un biotipo especial debido a que desde chicos han sido alimentados adecuadamente y con mentalidad ganadora y generalmente juegan bien al fútbol, algunos sin ser nada especiales, sobresalen por su entrega y garra, y que además, mueren por jugar por su selección, dejan todo por hacerlo. Son los jugadores argentinos, que por estas virtudes casi nunca defraudan.
Un ejemplo dará la pauta.
Inmediatamente terminado su partido jugado en Venezuela contra el local por las eliminatorias mundialistas, tres miembros de la delegación gaucha ya tenían todo organizado para que los jugadores argentinos que juegan en clubes europeos se reintegren a tiempo a sus respectivos clubes. Uno se dedicaba a los que juegan en España, otro a los que lo hacen en Italia, y otro a los que juegan en otras partes del mundo, Así regresaron a sus clubes en el tiempo estipulado, dejando a todos contentos.
Una de las razones del porqué sus jugadores son tan solicitados en todas partes del mundo es su PROFESIONALISMO, lógicamente con algunas excepciones.
Hoy día el jugador de fútbol tiene que ser PRIMERO UN PROFESIONAL EN EL MAS ESTRICTO SENTIDO DE LA PALABRA, DEBE DE SER DISCIPLINADO. SEGUNDO DEBE DE SER UN ATLETA. TERCERO DEBE DE TENER GANAS DE JUGAR POR SU PAIS ENTREGÁNDOSE AL MÁXIMO POR LA CAMISETA QUE DEFIENDE. Eso hacen los argentinos
Si Sudamérica no aprende esto, las distancias con Europa serán cada vez más grandes.
Luis Puiggrós - luis.puiggros@interlatincorp.com