Milan vapuleó al Boca
El A.C. Milan vapuleó al Boca Juniors en la final de la inútil y remozada Copa Mundial de clubes al derrotarlo por 4 goles a 2 en Yokohama Japón.
He escrito muchas veces que en una definición a un solo juego puede pasar cualquier cosa, el vencedor no necesariamente demuestra que es mejor que su vencido, lo que sí sucede en torneos largos, los de Liga, los de la regularidad, aunque en esta final de Japón, los rojinegros fueron ampliamente superiores a los xeineses.
Este torneo sustituyó a la Copa Intercontinental que se disputaba entre los campeones de la Champions League y de la Copa Libertadores de América. Lo han cambiado por este que organiza la FIFA, en el cual intervienen los monarcas de las copas más importantes de cada confederación, pero no gana en calidad, pues es evidente que quedan fuera de él, equipos de mucho mayor jerarquía que los que intervienen en este supuesto torneo mundial de clubes, donde la diferencia entre las confederaciones de Europa y América son superiores al resto.
Tampoco entiendo que la FIFA le quiera entregarle más importancia, licitará las sedes de los próximos torneos, pues las fechas en que se realiza este mundial de clubes son por lo decir lo menos inoportunas, además se agregan partidos y viajes largos a unos jugadores con bastante desgaste en el cuerpo, siendo los únicos beneficiarios los clubes que la juegan y por supuesto esa especie de dictador que se ha convertido el ente mundial del fútbol mundial.
Por un lado la FIFA insta a las federaciones mundiales a reducir el número de equipos que jueguen en sus torneos nacionales para proteger a los jugadores, y por otro aumenta los campeonatos que ella organiza, en detrimento de esos propios jugadores.
En la final del domingo pasado, el Milan fue inmensamente superior al Boca Junios, como lo confirma que en algún momento del juego, lo goleaba por 4 goles a 1, hasta que el árbitro el mexicano Marco Rodríguez, quiere ser siempre el centro del partido, expulsó a Kaladze a los 77 minutos de juego, lo que permitió que 8 minutos después una desafortunada intervención de Ambrosini le permitiera a los boquenses recortar la diferencia.
Carlo Ancelotti utilizó un 4-3-2-1. Con Dida en la portería. Los cuatro del fondo fueron Bonera, Nesta, un inacabable Maldini y Kaladze. Luego le cortó el juego al Boca con una línea de 3, con Pirlo pegado a sus centrales y saliendo para abastecer a sus atacantes, Gattuso por derecha y Ambrosini por la izquierda. Seedorf y un inconmensurable Kaká para la salida, dejando en punta al peligrosísimo y goleador Inzaghi.
En el primer tiempo realizó una tarea de desgaste, donde la diferencia estuvo en el medio campo, donde los rojinegros controlaron siempre el partido, pusieron más gente, a lo que hay que agregar la férrea defensa de los italianos, donde siempre cada jugador argentino tenían a tres hombres que los encimaban. Además tuvo en ese primer tiempo las mejores oportunidades de gol.
La obtención del segundo anotado por Nesta apenas reiniciado el juego abrió el partido. Boca adelantó sus líneas por lo que dejó espacios en su defensa, lo que permitió a los del Milan contraatacar en velocidad, aprovechando las licencias boquenses.
El marcador pudo ser de escándalo, pues en cada ataque milanista se presentía el gol.
El análisis de éste partido es otra clara muestra que hoy más que nunca lo que prevalece en el fútbol es el juego de conjunto, a pesar de la edad de los jugadores, sobre las individualidades. El Milan juega el balón con la sorpresa que le da la velocidad, lo juegan a un toque máximo dos, cosa que los equipos sudamericanos no aprenden, donde predominan las individualidades sobre los equipos. Repito en Europa se juega al fútbol ( juego de conjunto) mientras que en Sudamérica se juega a la pelota ( el individualismo)
Lo he escrito hasta el cansancio. En el fútbol de hoy, los técnicos son verdaderos expertos, la mayoría se preparan cuatro años para obtener el título, mientras que por estos lados se han quedado en la improvisación, sobre el supuesto talento sudamericano, que los europeos también lo tienen, pero que lo utilizan en beneficio del equipo y no propio.
Hay que recordar que en el último mundial realizado en Alemania 2006, las selecciones que ocuparon los cuatro primeros puestos fueron europeas.
Las excusas esgrimidas por los comentaristas de Fox Sports Argentina sobre la derrota del Boca son vanas y no hacen más que confirmar lo escrito líneas arriba. Que en el Boca no jugó Riquelme, mientras que en el Milan lo hizo Kaká, cayendo una vez más, en lo individual sin mirar lo colectivo.
Ahora lloran porque sus jugadores se van muy jóvenes a Europa ( la mayoría tiene que pasar por una etapa experimental para aprender a jugar al fútbol y no a la pelota) desmantelando a sus equipos. Eso es por falta, una vez más, de organización, pues si lo hicieran el fútbol podría crecer como en Europa.
Se quejan que si hubiera ingresado el tiro de Ibarra al poste cuando estaban 2 a 1 otro gallo cantaría. Cuantas veces le ha sucedido esto a los equipos contrarios de los equipos argentino, sin que ellos utilicen el mismo argumento. Además nadie puede adivinar el futuro.
Al final otra perla sobre el argentinismo que existe en el Perú, cualquier ejemplo que aplique la mayoría de aficionados, dirigentes, entrenadores, jugadores y periodistas para confirmar alguna cosa tratará sobre algo argentino, sin ampliar su horizonte.
Al terminar la emocionante jornada del domingo último donde el San Martín se proclamó campeón nacional y el Bolognesi campeón del Apertura, un bisoño periodista exclamó en televisión. El título obtenido por estos dos equipos chicos demuestran lo que es la tendencia del fútbol mundial. El Arsenal fue campeón de la Copa Sudamericana y el Lanús del Apertura Argentino. Sin comentarios.
Luis Puiggrós - luis.puiggros@interlatincorp.com