El principio de autoridad
Nuestra patria está a las puertas de firmar el tratado de libre comercio con los Estados Unidos, que puede significar un impulso muy importante para alcanzar nuestro ansiado desarrollo, pero existe un peligro latente, que puede chocar contra una de las grandes lacras que está enquistada en el país: la alarmante mala educación peruana, que llega a límites escalofriantes.
Según una encuesta, el 80% de los escolares peruanos NO ENTIENDE LO QUE LEE, a los que agregamos un estudio sobre la materia, que ubica al Perú en este campo, en el puesto 131 de 131 participantes, vale decir que somos los últimos.
La culpa es compartida. Por una parte de inacción del estado en este campo, y por otro la vivencia funesta de ese personaje llamado “Pepe el Vivo”, tan difícil de erradicar y que gana día a día más adeptos, aquel que irrespeta el principio de autoridad, el que le hace culto a la improvisación, indisciplina, informalidad, el que lleva a la inmoralidad.
Si no educamos integralmente a nuestros niños desde temprana edad podremos perder el tren del desarrollo a todo nivel.
El deporte peruano no puede estar ajeno a este problema, y por el contrario se está perdiendo una estupenda oportunidad de darle un ejemplo a la sociedad peruana, respetando y cumpliendo las leyes, pero la mayoría de los integrantes de su entorno, no tiene la voluntad de erradicar a este indeseable personaje, al contrario, con sus actos lo ha profundizado.
El caos en que está envuelto el deporte en general y el fútbol en particular es el corolario de personajes que hacen escarnio de la ley y con sus actos rompen el respeto por la autoridad, y su ejemplo cunde a todo nivel, llegándose al extremo en que está inmerso el fútbol, en el cual la mayoría de este entorno, son los responsables directos de la seguidilla de escándalos que se producen.
Comenzamos por la cabeza del deporte nacional que es el Presidente del IPD, pues no tiene la capacidad para dirigir el deporte, unida a sus escasos de planes de desarrollo a largo plazo, reconocidos por él, que es rematada por su falta de autoridad para imponer su criterio (el cual discrepamos desde un principio) en su largo litigio con la actual directiva de la FPF, a la cual amenazó en numerosas oportunidades que le caerían las penas del infierno, sin que suceda nada, y por lo tanto la ha fortalecido.
Seguimos con el presidente de la FPF, el cual elude su responsabilidad de DIRIGIR TODO EL FÚTBOL PERUANO, entregándole el manejo del fútbol profesional a la ADFP, y la selección a una inaceptable Comisión Sudáfrica, que tiene fecha de caducidad. Los estatutos de la FPF dictan que hay que formar una. Quedan dos caminos, que el presidente de este organismo asuma su presidencia o a través de las bases cambiar esta norma.
A sus escasos planes de desarrollo a largo plazo del fútbol peruano, el día que los tengamos nos llevarán a obtener resultados, agregamos su desatinado manejo del fútbol peruano, como lo grafican los campeonatos Apertura y Clausura que son un desastre, demostrado en el enredado final de éste último, donde pudo darse el caso que su probable campeón el Bolognesi de Tacna, pudo haber descendido de división, como dictan las bases de estos inaceptables torneos.
La desacreditada Comisión Sudáfrica 2010 crea más irrespeto a la autoridad, pues algunos de sus miembros han sido castigados (El caso Talara y la suspensión por seis meses del general retirado para ejercer la presidencia de la ADFP) y que además han tenido una desafortunada actuación, no se podía esperar otra cosa, pues varios de sus miembros ya habían integrado otras comisiones con fracasos estruendosos.
El inexperto entrenador de la selección, calificado así por este analista al tomar el cargo, agrega más elementos, pues su cercanía con los jugadores, lo hace paternal y por lo tanto pierde autoridad ante unos jugadores donde la mayoría NO SON PROFESIONALES, que por falta de educación (una manera de educar es con el castigo) y control, cometen toda clase de actos de indisciplina, amparados por cierta prensa que los eleva a la categoría de intocables.
Dos preguntas: ¿Cómo pueden ser los dirigentes de la comisión tan ingenuos para declarar que los jugadores ya están grandecitos para que se cuiden solos?
¿Algún jugador por más indispensable que cierta prensa lo declare, puede ser más importante que la disciplina? Este es un tema vital, pues esa de la prensa responde que sí, porque han hecho un culto al ídolo para poder vender más.
Repito, una de las mayores diferencias entre Sudamérica y Europa es que aquí se hace el culto al individualismo, seguramente para vender más a través de los ídolos, donde el jugador es lo más importante. En Europa se destaca el juego de conjunto, por lo tanto se juega al fútbol.
Para terminar otro hecho inaceptable.
La entrega de las medallas a los campeones de la ridícula Copa Sudamericana fue un caos total, como se ha hecho costumbre en las premiaciones cuyos organizadores son los integrantes de la CSF.
Al desorden que reinaba en el campo de juego luego que el Arsenal de Sarandí obtuviera el trofeo, hay que agregar la falta total de respeto a las autoridades (¿Éstas lo tendrán pues avalan estos comportamientos?) a todos los espectadores, los presentes en el estadio como a los televidentes, y a ellos mismos, de dos jugadores del equipo campeón, que subieron al podio a recibir sus medallas en CALZONCILLOS, demostrando una vez más la incultura sudamericana.
Por favor vean y graben las ceremonias de premiación de los torneos organizados por la FIFA y por la UEFA, y a ver si alguna vez aprenden a respetar los valores y principios.
El mayor problema en Sudamérica es la falta de educación, representada por Pepe el Vivo, por el irrespeto a la autoridad, la indisciplina, la informalidad, la improvisación. Si educamos a la gran mayoría de nuestros habitantes, ojalá a todos, habremos dado un gran paso para alcanzar el ansiado desarrollo a todo nivel. ¼/p>