La Selección y parte de su entorno tocó fondo
Muchas veces he comentado que la mayoría de nuestro entorno futbolero ( aficionados, dirigentes, entrenadores, jugadores y periodistas) es triunfalista. Primero no analizan el fútbol a fondo, sólo se fijan en los detalles. La mayoría lo mira como aficionados, no como profesionales, con el corazón en lugar de la mente.
Para confirmar esto amigos lectores, repasen las tapas de la mayoría de los diarios “chichas” o las grabaciones de los programas deportivos de radio o televisión, donde prima la cantidad y no la calidad, para confirmar esto.
Para ellos, antes de los partidos, cualquier equipo peruano es favorito y previo al partido “aseguran” que los nuestros van arrasar con el rival, se hacen encuestas donde la mayoría de los aficionados guiados por esta parte del periodismo con entusiasmo que no corresponde a la realidad, responde que los nuestros van a ganar sea cual sea el rival, se juegue donde se juegue.
Después de los partidos, casi siempre se pierde, no existe propósito de enmienda. La mayoría sin ningún escrúpulo, destroza a la selección o a cualquier equipo peruano, sin recordar que horas antes los habían ensalzado hasta el cielo.
Por supuesto que estos mismos no han aportado ni una sola idea al desarrollo de nuestro fútbol. Para ellos lo único que sirve es vender. Después del desastre de Quito, ya comienzan a alabar al “estupendo” campeonato nacional, y elevan a calidad de figuras a jugadores que acaban de criticar y que vienen de ser goleados estrepitosamente en las eliminatorias mundialistas.
Antes de los partidos demuestran con “sólidos” argumentos como que “ojalá” nuestra selección clasifique y que si la selección juega “con actitud, concentrada y con ganas” nos puede ir bien, como si de eso se tratara. Los que comentan los partidos conforme se mueve el resultado, que cuando se gana todos son buenos, cuando se pierde todos son malos. Los que eligen a la figura de la cancha, sin entender que lo que vale en el fútbol es el equipo y no las individualidades. En suma, los que no analizan los partidos.
Es ahí que jugadores como Penny (12), Salas (11), Acasiete (3), Lobatón (13), etcétera, pasan de héroes a villanos con una pasmosa facilidad. Contra Brasil eran extraordinarios, después del partido contra Ecuador son pésimos.
Los resultados no se obtienen por generación espontánea, son producto de una planificación a largo plazo y profesional, no llena de improvisaciones, avalada éstas por la mayoría del entorno futbolístico que se quedó en los años setenta, no se han enterado que estamos en el 2007, en un fútbol globalizado y super profesional, que si no se prepara convenientemente los papelones van a continuar.
Pocos hemos sido coherentes con nuestras ideas, escribiendo antes de estos partidos eliminatorios que el Perú tocó fondo, que hace tiempo ocupa el noveno lugar en Sudamérica y que nuestro fútbol es un caos total, siendo la selección un reflejo de esto.
Que tiene problemas de fundamentos no trabajados. A las defensas peruanas les anotan muchos goles de cabeza porque miran el balón, no la posición. Trotan en la cancha, trasladando el balón en lugar de jugarlo a un toque que le da rapidez. Son individualistas, no abren el juego, y lo peor, es que nuestros defensas no marcan, no atacan el balón, retroceden, dejando la iniciativa al rival.
Si ustedes amables lectores, leen la edición del diario del Miércoles 21 de Noviembre de este año de El Comercio en el cual escribí un artículo previo al partido contra Ecuador, explicando que el Perú había mejorado contra Brasil por cosas puntuales, porque encontraron una indolente selección brasileña que le regaló la cancha y los peruanos al no ser presionados tuvieron el balón sin saber que hacer con él, sin crearse oportunidades de gol.
Les quiero recordar a los amables lectores que me envían correos electrónicos, que yo escribo dos artículos semanales, los Martes para Perú.com (hace 8 años) y los Viernes para El Comercio (hace más de 21 años) además artículos de Opinión en el decano de la prensa nacional. En El Comercio están artículos y opiniones que no salen en Perú.com y viceversa, que si leen todos, encontrarán respuestas a muchas de sus inquietudes. Leo todos los correos, pero son tantos que no tengo tiempo para contestarlos.
Ecuador realizó un pressing a la salida de nuestra selección, a la cual nuestros jugadores no están acostumbrados, porque en el torneo local se juega un fútbol lento y sin marca, por lo tanto son fácilmente anulados. Lo mismo sucedió en los juegos eliminatorios contra Paraguay empate a cero en casa, y contra Chile derrota de visita por 2 a 0.
Al ser marcados de esa forma nuestros jugadores no intentan jugar el balón a un compañero (sienten la presión del rival) y se deshacen del balón con un pelotazo o dividiéndolo, por lo tanto el rival lo recupera fácilmente. Si agregamos el escaso tiempo para su recuperación física, después de esfuerzo realizado contra Brasil (falta de un biotipo adecuado) aunque algunos jugadores no actuaron frente a los penta campeones mundiales, no era difícil colegir el resultado.
Basta de excusas. No se perdió porque se hicieron seis cambios contra Ecuador, Vilchez (4) Gómez (15) incomprensible su llamado a la selección, Bazalar (8) Mosto (18) juega de suplente en la segunda división inglesa, Palacios (10) y García (7) o porque Del Solar eligió mal a los jugadores, o porque se estaban discutiendo los premios. El problema es de fondo, hay que hacer una reingeniería total de nuestro fútbol, una reestructuración, tantas veces escrita por este analista, pero pocos se atreven, porque para la mayoría es un campo impensado y temen a lo desconocido. ¼/p>