Se creyeron galácticos
En la vida uno tiene que ser consecuente con los valores y principios, si éstos se pierden se destruye lo que se ha ganado a costa de mucho esfuerzo.
Esto le ha pasado al FC Barcelona, que al ganarlo todo se creyeron galácticos, como el Real Madrid, y están terminado como aquellos, destruidos por su propia soberbia, mientras que los merengues volvieron a pisar tierra, con un equilibrado Capello, que supo resistir los embates mediáticos que recibió porque había devuelto la disciplina al vestuario, terminando con unos intocables que estaban más preocupados de ellos mismos, que el bien del club para que trabajan.
He repetido hasta la saciedad que el fútbol debe de prevalecer el juego de conjunto, más en el que se juega hoy día, debido a la gran preparación que tienen los entrenadores del fútbol de la alta competencia.
Las individualidades, si bien pueden decidir un partido con una genialidad (el golazo de Messi al Getafe por la Copa del Rey es una buen ejemplo), en los torneos de la regularidad, como son las distintas Ligas europeas, se impondrá el club que practique esta disciplina como un EQUIPO DE FUTBOL (al FC Barcelona le quedará como una anécdota aquel gol si es que no gana la Liga), es decir, que sus grandes individualidades se sometan a la disciplina, en todo sentido, del equipo.
Para que suceda esto tienen que olvidarse de todo lo que les rodea, en especial de la prensa especializada, tan dada a crear mitos, que para poder vender, alaban tanto a los jugadores, que éstos, producto muchas veces de su poca cultura, terminan creyendo que son dioses, que están por encima del bien y del mal y que pueden hacer lo que les da la gana.
Entonces comienza la indisciplina. Mucho de estas estrellas se creen que pueden hacer lo que quieren, prefieren grabar un comercial ha estar concentrados con el equipo, viajando a veces a otros países para culminarlos, olvidándose del equipo y de sus compañeros.
Si no les pagan lo que piden, a pesar de tener contratos firmados a largo plazo, y de ganar grandes cifras de dinero, comienzan con la cantaleta que no se sienten queridos por su club, y sus representantes echan a correr rumores sobre supuestas ofertas de otros clubes.
Aquí deben de jugar un rol muy importante los dirigentes y los entrenadores. Si ceden a éstas presiones, se desmoronará todo. La disciplina es un valor CON EL QUE NO SE DEBE TRANSAR, si lo hacen, estas estrellas terminarán estrelladas y el club no conseguirá los objetivos trazados.
Dos claros ejemplos son el Real Madrid y el FC Barcelona. Al primero le ganó la supuesta “galaxia” que quiso desarrollar su soberbio presidente Florentino Pérez, que le costó tres años de sequía, no ganó ningún título en estas tres temporadas. A trancas y barrancas, su actual presidente Ramón Calderón, que pasó por muchas situaciones ridículas, ha logrado casi al final de su primer año de su mandato, reestablecer la disciplina madridista. A pesar que estuvo a un tris de despedir a Capello, lo respaldó en su “vuelta a la tierra” que este propuso para tratar de convertir a los “merengues” en un verdadero equipo de fútbol. Va camino a ello. Le está devolviendo al Real Madrid, a pesar de múltiples problemas que encontró en el camino, la característica de un EQUIPO DE FUTBOL, en las últimas fechas ya se está pareciendo y ha retornado a sus éxitos deportivos.
Está cerca de ganar la Liga cuando a mitad de la temporada ningún madridista daba un real por su equipo. Pensaban en una cuarta temporada NEGRA.
A su rival de siempre, no su enemigo, le hicieron creer que eran “galácticos”, se dejaron influenciar por una prensa exclusivamente dependiente de los éxitos, que sólo les preocupa vender. Sus directivos y entrenadores se lo creyeron y comenzó a campear la indisciplina y la falta absoluta de planificación deportiva. Entonces entraron en crisis y están a punto de perder una Liga, cosa que nadie pensaba, pues la potencialidad de ese equipo daba para pensar que la ganarían con facilidad.
No juegan como un equipo. En la temporada pasada el estado físico (hoy mal gastado) le permitía recuperar pronto el balón, haciendo un pressing asfixiante a la salida del rival, para jugarlo a un toque máximo dos, en función de equipo, para encontrar la sorpresa que le da la velocidad. Hoy sus jugadores desconcentrados en otras cosas y acusando falta de físico, han perdido ese carácter ganador que tenían.
Las bajas que tuvo durante la temporada E’tto y Messi no son excusa, pues con ellas han perdido sus últimos partidos. La falta de algún jugador nos confirmaría que entonces no se trataría de UN GRAN EQUIPO DE FÚTBOL. Creo que este no es el problema, Este es que se creyeron “galácticos” y perdieron la disciplina.
Cuando comenzó la temporada toda la prensa catalana especulaba que iba a levantar las siete Copas posibles. Ha ganado La Supercopa Española y podría agregar la Liga, aunque cada día la vea más lejana de su vitrina. Ha perdido cuatro si pena ni gloria, la séptima no tiene relevancia pues de trata de la Copa Cataluña, que está en juego.
Las cosas hay que decirlas antes que sucedas, si no a uno lo pueden tildar de oportunista. No es mi caso. A continuación amigo lector, podrá leer íntegramente mi artículo escrito en el diario El Comercio (cumpliré el 3 de Julio 21 años escribiendo ininterrumpidamente todas las semanas en el decano de la prensa nacional) el día primero de Setiembre del 2006 bajo el título “ Seguirá el camino del Real Madrid”.
Así está escrito:
“Dicen que la soberbia es mala consejera y el ser equilibrado nos entrega buenos réditos, con lo que estamos de acuerdo.
En la soberbia, el Real Madrid es una buena referencia. Desde que asumió como presidente Florentino Pérez la galaxia y el glamour superaron ampliamente a lo deportivo, donde los jugadores impusieron sus caprichos, ante un presidente que les consentía todo. El equipo merengue perdió el rumbo, les resulta difícil encontrarlo, sin títulos en sus tres últimas temporadas, y camino a otra igual.
El F.C. Barcelona andaba por la otra orilla, la del equilibrio, que le entregó títulos y los halagos de una prensa entregada a ellos, en especial la catalana, que los comenzó a considerar invencibles, sin reparar el daño que les podría causar.
A estos cantos de sirena se le sumó una pretemporada matadora, que demuestra que el dinero puede terminar con el fútbol. En anteriores artículos he enfatizado que las temporadas europeas llevan un ritmo infernal por la cantidad de partidos que se juegan, que al final de éstas los jugadores terminan fundidos.
Del 1 al 13 de Agosto una gira, económica y mediática espectacular, pero físicamente agobiante por México y los Estados Unidos, con cuatro partidos en distintas ciudades, con largos vuelos aéreos, presentaciones en Hollywood (con alfombra roja incluida) conversación telefónica con los astronautas en Houston y visita a la bolsa de valores en New York.
De regreso a España les esperó una seguidilla de partidos. El 17 y 20 contra el Español por la Supercopa española, el 22 recibió al Bayern Munich en el Camp Nou, el 24 asistieron en pleno en Mónaco a recibir los premios al mejor equipo de Europa, y Puyol, Deco. Eto o y Ronaldinho como mejores defensa, volante, delantero y mejor jugador en la temporada pasada, acostándose, seguramente tarde, para disputar la Supercopa Europea contra el Sevilla el 25, terminando este periplo en Vigo el 28 enfrentándose al Celta por el torneo local.
Si ha eso agregamos que Ronaldinho abandonó la concentración de su equipo horas antes de jugar contra el Sevilla para presentar un comercial, se completa el cuadro.
El Sevilla los aterrizó venciéndolos por un contundente 3 a 0. Si este resultado no los vuelve a la realidad, seguirán el camino del Real Madrid, donde la galaxia derrotó a la sensatez”.