En la busca de un ranking justo
La Copa Libertadores de América de este año está en el Ecuador, vale decir a mitad de camino, se termina la primera fase, el de las de las liguillas, para entrar de lleno a los octavos, cuartos, semifinal y final, en partidos de ida y vuelta, donde ahí todos los partidos adquieren real importancia.
El balance hasta ahora, como los últimos años, es que estamos ante una competencia mediocre, cada año se agudiza esta afirmación, que además, tiene la mala suerte de jugarse en las mismas fechas que la Liga de Campeones (necesariamente se compara) por lo tanto queda en evidencia que esta mediocridad es cada vez más marcada.
Es prematuro afirmar cual son los candidatos para ganarla, la diversidad de los grupos, injustamente liderados siempre por algún equipo argentino o brasileño que fungen de cabeza de serie, hace imposible diagnosticar alguno, ya que los rivales a los que se enfrentan los posibles clasificados tienen distintos niveles.
El grupo que integran Flamengo, Paraná, Bamín Real Potosí y UA Maracaibo, no se puede comparar con el que lidera el Vélez Sarsfield, seguido de Nacional de Montevideo, Internacional de Porto Alegre y EMELEC.
Me parece totalmente injusto que los equipos argentinos y brasileños sean de por sí cabezas de serie, algunos de estos equipos no han hecho ningún mérito para alcanzar tal distinción.
Argentina es la que más influye en las decisiones de la Confederación Sudamericana de Fútbol, más si ésta tiene como socio a FOX SPORT ARGENTINA, me niego a llamarla de otra forma.
Me revuelve el estómago cuando sus argentinos comentaristas nos mienten indicando que trasmiten para TODA LATINOAMÉRICA, que DESCARO, ante la pasividad de los demás países. A propósito que hacen los equipos Mexicanos jugándola, pertenecen a otra Confederación, sólo participan porque aportan para el negocio, a través de la potente televisión azteca.
Para designar a las cabezas de serie en los grupos de las Copa Libertadores y Sudamericana debería de existir un ranking que se actualiza cada año, como se hace en Europa para sus distintos campeonatos, no como lo hace la CSF donde se privilegia descaradamente a los equipos de Argentina y Brasil.
En la actual Libertadores de los 38 clasificados (doce se eliminaron en la fase previa clasificándose 6 a la de los grupos para completar los 32 equipos, donde previamente se habían clasificado 26) once cupos se los llevan 6 equipos brasileños y cinco argentinos, lo que equivale casi a un tercio de los participantes, además con la OBLIGACIÓN QUE UNO DE ELLOS SEA CABEZA DE SERIE, para tratar de asegurar la continuidad de estos equipos; para el éxito económico del certamen, primero el de la televisión (manejada claramente por argentinos, que privilegian la actuación de éstos ya que sin la televisión no se podría jugar esta copa) y luego el de los clubes. Los otros nueve países tienen tres representantes cada uno.
Más injusta es la repartición de la Copa Sudamericana que de 34 equipos participantes el año pasado, 8 fueron brasileños, 7 argentinos, entre los dos casi la mitad de los participantes, dos mexicanos 1 de Costa Rica y dos de Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay Perú, Uruguay y Venezuela, con la circunstancia agravante que para octavos de final clasificaron directamente el Boca Juniors, River Plate y Gimnasia y Esgrima y dos equipos más de la Argentina que provinieron de la clasificación previa para sumar cinco de ese país, cuatro brasileños que salieron de la clasificación previa, los dos mexicanos y el de Costa Rica, éstos dos últimos invitados, donde ingresaron directamente a estas instancias, mientras que los cuatro restantes, se eliminaron en cuatro grupos integrados por los equipos de los ocho países restantes.
Así de mediocre son la mayoría de los dirigentes del fútbol sudamericanos, donde los argentinos llevan la voz cantante, Brasil no opina y los dirigentes de los demás países integrantes de la CSF callan.
Pero la actuación deportiva de los equipos argentinos en las últimas actuaciones de la Libertadores 2006, de la Sudamericana 2006 y del último mundial 2006 (tienen el síndrome de los cuartos de final pues fueron eliminados en esas instancias) y la vergonzosa eliminación del River Plate, uno de los buques insignias del fútbol argentino a manos del Caracas en la primera fase de ésta edición de la Libertadores, TIENEN QUE HACER REFLEXIONAR, en ese sentido a los dirigentes de esta parte del mundo.
Si agregamos que los cuatros semifinalistas de las dos últimas versiones de la Copa Libertadores de América cuatro fueron brasileños, Sao Paulo dos veces, Inter y Atlético Paranaense, dos mexicanos Las Chivas de Guadalajara las dos y uno argentino River Plate y el otro paraguayo Libertad, se tiene que hacer obligatoriamente, por estricta justicia y por la limpieza del torneo, un ranking sudamericano, para que a través de éste se designen las cabezas de serie.
Con estos resultados los equipos mexicanos (insisto no sé que hacen ahí, sólo la parte económica para la CSF a través de la televisión lo justifica) para la Copa Libertadores del 2008, (salvo que los equipos argentinos lleguen a las instancias superiores en esta edición) tendrían más representantes, en detrimento de los equipos argentinos.
El IFFHS con sede en Wisbaden Alemania, ha confeccionado con la clasificación mundial de los mejores equipos al 31 de Marzo del 2007, y dentro de los 10 primeros no figura ninguno argentino.
Lo encabeza el Sevilla de España, seguido en estricto orden por el Inter de Milán, el FC Barcelona, Colo Colo, Milan, Newcastle United, Manchester United, Liverpool, Inter de Porto Alegre y el Arsenal inglés.
La búsqueda de un ranking en Sudamérica sería buena para el desarrollo de su fútbol, se eliminarían los absurdos favoritismos hacia los equipos argentinos y brasileños, y a la larga, con el desarrollo de los demás clubes, el beneficio económico ampliaría su horizonte, tanto para la CSF, los clubes y la televisión. Sería lo más justo.