La Disciplina
En un mundo cada vez más mediático pero con una alarmante falta de valores y principios, el deporte no puede estar ausente. Cada día brotan por generación espontánea ejemplos que confirman esta tesis.
Hoy día cuando las comunicaciones han alcanzado un desarrollo espectacular, y todo el mundo tiene la posibilidad de alcanzarlas, los periodistas tienen que tener el mayor cuidado para no echar más leña al fuego, resaltando la disciplina, pues son los que guían a la opinión pública. Hoy muchos periódicos y periodistas, se preocupan más de vender que de fomentar esos valores y principios.
La mejor manera de vender es crear las polémicas, así se tiene al lector cautivado, y si éstas duran más, mejor será. Les recordamos éstos falsos profetas lo que dijo Don Luis Miró Quesada de la Guerra: “El periodismo puede ser la más noble de las profesiones o el más vil de los oficios”. Para éstos, los ídolos no se tocan, están por encima del bien y del mal.
Para esta parte del periodismo es más importante que Ronaldo sea el goleador histórico en un mundial, a que mantenga una imagen donde se respeten esos valores, tanto dentro como fuera de la cancha, que al final es lo que vale. Recordemos que la mayoría de éstos astros, son de carne o hueso como usted, amigo lector.
Son tantos los casos de indisciplina e irrespeto a la autoridad realizados por algunas de estas supuestas estrellas, pero que al final, los que sucumben son los clubes que los contrataron, pues en la mayoría de los casos ellos rompen con la disciplina, tan necesaria para sobresalir en cualquier actividad de la vida.
No es que quiera hacer un inventario de los casos de indisciplina, sólo tocaré algunos de los más sonados de los últimos tiempos.
La letra R, con acento brasileño, se la ha atragantado a más de un presidente del FC Barcelona. Romario, Ronaldo, Rivaldo o Ronaldinho son vivo ejemplo de ellos. Los dos primeros se entrenaban de distinta manera que sus compañeros, no precisamente a tope, que además contaban con la aprobación del entrenador de turno.
Se llegó a decir que Romario sólo entrenaba dos días a la semana para que pudiera jugar el Domingo. Los desarreglos de la semana eran aprobados por directivos y entrenadores, con la algarabía de esos periodistas que les justificaban todo. Para ellos era uno genio, no les importaban que rompiesen la disciplina del equipo, bastaba una jugada y a ver quién inventaba más elogios. Sucedió igual con Ronaldo y Rivaldo y ahora con Ronaldinho.
Pero los cuatro unidos por una misma cosa: el dinero. No importaba que tuvieran contratos firmados, no, si ellos querían que se les aumentasen las remuneraciones, apelaban a una frase recurrente: NO NOS SENTIMOS NI QUERIDOS NI VALORADOS. Inmediatamente surtía efecto.
Entre su representante y ante una prensa entregada que no acepta que se vaya el ídolo, comienza la loca carrera para que se le retenga, mencionado esa falta de cariño que sentía su representado. Para ellos no importa que arrasen con la disciplina que debe de reinar en cada club, ni que les falte el respeto a sus mismos compañeros, que se matan trabajando para cobrar legítimamente lo que tenían pactado. Que renueven y punto.
Los dirigentes ante semejante presión aceptan esas peticiones. Ronaldinho en Julio del 2003 firmó un contrato por los próximos cuatro años. ¿Sabe Usted amigo lector que ese contrato ya ha sido cambiado tres veces, uno por año, ante la falta de cariño que sentía el crack.
A inicio de la temporada 2003-2004 escribí varios artículos en distintos medios con profunda convicción, que se iniciaba el fin de los galácticos del Real Madrid. Las continuas indisciplinas de la mayoría de sus figuras, avaladas por un presidente, Florentino Pérez, que lo único que le importaba era el marketing, probablemente el suyo, rompieron con un vestuario galáctico y con todo el señorío de este club que era espejo del respeto de los valores y principios, que les entregó su añorado presidente Santiago Bernabeu.
El actual Real Madrid es un caos, un club prepotente y mediático, que no se ve la luz al final del túnel.
Lo peor es cuando un entrenador quiere poner orden y disciplina, salen los dirigentes y periodistas a derrumbarla, poniéndose siempre a favor del jugador, que les hace vender más en su respectivo medio periodístico, sin importarles la disciplina, los valores y los principios.
Los ejemplos son muy claros. Ronaldo, es un egoísta que sólo le interesa disfrutar de la vida a sus anchas, desperdiciando un don natural que Dios le regaló, que es el de jugar muy bien al fútbol. Esos periodistas en lugar de apoyar a Capello, le hacen trizas porque lo desterró del Real Madrid y con ello parte de la indisciplina.
Además el brasileño ha demostrado ser un mercenario del fútbol, pues le da lo mismo jugar por el FC Barcelona o el Real Madrid, por el Inter o por el Milan, los cuatro equipos anchi rivales de siempre pero no enemigos, a cambio de una extraordinaria remuneración. Total pasa olímpicamente de los seguidores de éstos clubes. Al fin de cuentas a él lo que le importa es ganar dinero y pasarla bien.
El FC Barcelona empieza a seguir los pasos, en cuanto indisciplina, del equipo de la Casa Blanca, y si no rectifica a tiempo, terminará igual. Escribí sobre esto en el diario El Comercio a finales de Agosto del año pasado. Los dirigentes y la prensa han endiosado a sus jugadores y éstos comienzan hacer lo que les da la gana, con el aparente visto bueno de sus dirigentes y la vista gorda del entrenador.
El día anterior de jugar la final de la Supercopa de Europa en Agosto pasado, sus jugadores recibieron la mayoría de premios que otorga la UEFA a los mejores de la temporada. Por supuesto que se acostaron tarde, por lo que no estaban concentrados para ese partido. Pero la guinda la puso Ronaldinho, que con permiso, salió de la concentración pocas horas antes del juego, a filmar un comercial. Resultado el Sevilla lo venció por 3 a 0 en esa final, lo que fue un severo llamado de atención para los dirigentes, que parece no lo han aprovechado.
Estos al parecer hicieron caso omiso a estos llamados de atención. Esta indisciplina puede ser el origen que el FC Barcelona no esté tan fino como la temporada pasada que lo ganó casi todo.
Ahora tenemos el caso de Etoo, quien no obedeció las instrucciones de su entrenador para ingresar al campo de juego en el último partido de los culés contra el Racing de Santander y se ha despachado con una declaraciones que incendiará el gallinero.
O el caso de Juan Román Riquelme que recibió toda clase de regalías de su club el Villarreal, como el de darle permiso para que viajase a Buenos Aires para el nacimiento de su hijo, perdiéndose el partido contra el FC Barcelona. En contrapartida no se entrenaba a fondo, rompiendo con la disciplina del club. El club a través de su presidente el Señor Roig, en vista que el jugador no correspondía al tratamiento dado por el club lo castigó separándolo de la titularidad, ni siquiera entraba en la lista de jugadores.
La mayoría de periodistas, siempre defendiendo a los jugadores, sin importarles la disciplina interna, han apoyado al jugador, haciendo aparecer como el malo de la película a su entrenador Manuel Pellegrini. Además el jugador, en una actitud cobarde ha disparado todos sus dardos contra el técnico en una conferencia de prensa a su llegada a Buenos Aires. ¿ Porqué no se lo dijo a Pellegrini en la cara en España?
Por eso el fútbol mundial está como está, sin disciplina, que si no se aplaca la violencia en los campos de juego que genera ésta, se acrecentará, y que está llegando a límites insospechados que no podemos tolerar. Hay que actuar rápidamente y con energía. Para eso, muchos periodistas y dirigentes tendrán que hacer un examen de conciencia.