El Inter gana el Mundial de Clubes
El Internacional de Porto Alegre ganó el mundial de clubes del 2006 al derrotar al FC Barcelona en la final por 1 a 0, monopolizando para Brasil los tres torneos que se han llevado a cabo de éste tipo, organizados por la Fifa.
La historia de los enfrentamientos entre los campeones de las hoy Liga de Campeones y Copa Libertadores de América, tienen sus orígenes en 1960, cuando ambas confederaciones dan inicio a un torneo que se denominó Copa Intercontinental, y que enfrentaba a los ganadores de éstas Copas. Se disputaban en partidos de ida y vuelta, siendo el primer ganador el Real Madrid que se impuso en la primera edición al Peñarol de Montevideo.
Luego comenzaron a surgir inconvenientes con la actuación de los campeones europeos en su periplo sudamericano, llegando a su momento más álgido cuando los jugadores del Estudiantes de la Plata masacraron a los AC Milan cuando vieron que perdían la Copa de 1969 en su propio estadio. Recordamos los groseros puntapiés que le aplicaron en el suelo, cuando estaba caído, a Combin, jugador francés que defendía las sedas milanistas..
Estos incidentes convencieron a cuatro equipos europeos a no viajar a esta parte del mundo, Ajax, Liverpool, Bayern Munich y el Nottingham Forest, llegando al extremo que en dos años, 1975 y 1978, no se disputara esta copa.
Gracias al apoyo de una firma automotriz, Toyota, hace posible que esta Copa se vuelvan a jugar, encontrando una solución a los problemas antes indicados: que se juegue un solo encuentro en Tokio, bajo el auspicio de la marca japonesa de carros.
En 1980 de disputa la primera Copa Toyota, que seguía enfrentando a los ganadores de esas dos importantes copas continentales, pero ahora a un solo encuentro. Nacional de Montevideo la gana venciendo al Nottingham Forest inglés.
Años después la Fifa comienza a ver con buenos ojos que este torneo cayera bajo su tutela, y que ellos la podrían organizar, siendo los beneficiados, pues se estaban perdiendo un excelente negocio.
Es así, que en el 2002 organizan el Campeonato Mundial de Clubes Brasil 2002, en el cual participan por primera vez ocho equipos, los campeones de los principales campeonatos organizados por cada confederación, más algunos invitados. Este torneo lo conquista el Corinthians brasileño.
La Copa Toyota se juega por ultima vez en el 2004 cuando el Porto de Portugal alza esta Copa. La Fifa le da la partida de defunción y ella toma la organización de un campeonato que lo denomina Campeonato Mundial de Clubes, en la que participarán los ganadores del equivalente a la Liga de Campeones o Copa Libertadores de las seis confederaciones. La primera se juega en el Japón en Diciembre del 2005 con el nuevo formato, y es el Sao Paulo quien derrota en la final al Liverpool inglés.
Este año se ha disputado la segunda edición, con el triunfo del Internacional de Porto Alegre.
En primera ronda jugaron el campeón de Oceanía el Auckland y el campeón de Africa, el Ahly SC, que se saldó con el triunfo de los segundos por 1 a 2, y el América , que representaba a la ex Concacaf, se enfrentó al Jeonbuk de Asia, saldándose con la victoria de los mexicanos por 1 a 0.
En semifinales el representante de la Copa Libertadores, el Inter de Porto Alegre venció a los de Egipto por 2 a 1, mientras que el FC Barcelona, que s representaba a la Liga de Campeones, eliminó al club mexicano, brindando una exhibición de fútbol por 4 a 0. Estos dos ganadores chocaron en la fina, ganándola los gaúchos por la cuenta mínima.
Existen varias lecturas para esta victoria.
La principal, y que la he venido sosteniendo por mucho tiempo, es que a un solo partido puede suceder cualquier cosa, el que la gana no es necesariamente el mejor equipo, pues intervienen muchos factores. He mantenido también, que los mejores equipos son los que ganan los torneos de Liga, los de la regularidad.
Es por eso que en las finales a un solo partido no existen favoritos, hay que jugarlas y ganarlas, que en este caso fue lo que hicieron los brasileños.
En particular en esta final, los brasileños, sintiéndose inferiores la jugaron de chico a grande de una manera muy inteligente, agazapándose atrás, haciéndole marca personal a Ronaldinho, quitándoles los espacios a los culés y tratando de contragolpear, tanto es así que en su única llegada clara anotaron el gol del triunfo en los minutos finales de juego.
Al Barça se le presentaron entonces dos problemas. Sufre cuando no tiene el balón o cuando lo consigue y las defensas contrarias se cierran muy bien atrás, relantiza su juego, lo lateraliza en demasía por lo que lo hace predecible. Cuando no está físicamente bien le falta esa frescura y sorpresa que le da el jugar el balón a un toque y en velocidad.
Esto último se podría explicar por que llegó muy al límite a Japón, por la serie de compromisos que tienen establecidos y que no le permitió aclimatarse por el famoso jet lag, lo que hizo que no tuviera esa frescura necesaria. Mientras que el Inter estaba más descansado, el torneo brasileño había terminado y con varios días de antelación llegó al Japón, para poder aclimatarse al importante cambio horario.
Lo que sí es un mérito para los interistas es que en sus filas había 11 brasileños, que finalmente se impusieron a estrellas que representan a varios países. Con decir que en el terreno de juego llegaron a estar 15 jugadores brasileños. Lo que demuestra que hoy día el equipo supera a las individualidades, que éstas se tienen que someter al juego colectivo. Cosa que también sucedió en el último mundial ganado por Italia.
Repetiré hasta el cansancio. Estas finales no demuestran nada. Alguna vez ganaron los europeos, otras serán los sudamericanos (representados sólo por Argentina y Brasil) como sucedió en el último mundial de fútbol de Alemania 2006, cuando subieron al podio de los triunfadores cuatro equipos europeos, ahora le tocó al Internacional.