Renovación total
Cuando se asiste a un campeonato mundial Sub 17 como el que organizó el Perú brillantemente, se confirma lo que he escrito desde hace mucho tiempo: En el Perú existe una extraordinaria materia prima, a la que solamente hay que integrarle el valor agregado para convertirla en un excelente producto terminado.
Sucede en todos los campos del quehacer diario en nuestra patria y que queda confirmado en la organización de éste mundial infantil, que ha servido de ejemplo para confirmar esta teoría, que ha dejado una infraestructura, que puede servir de base para el desarrollo de este deporte.
Excelentes estadios, un público, sobre todo en provincias, ávido de asistir al fútbol a su deporte favorito, si es que se les ENTREGA EXCELENTES ESPECTACULOS como les ofreció este mundial, debido a cosas que he pedido siempre, como una muy buena organización global de la Fifa, que respetan el Fair Play, que nadie haga tiempo, que nadie reclama, que todo es disciplina, que se cometan muy pocas faltas por lo que el juego se hace fluído y atractivo, que todas las selecciones juegan a ganar, nadie especula, a lo que hay que agregar que vinieron seleccionados de indudable nivel, muy bien preparadas, que elevaron el espectáculo. Para mí sólo un pero: las canchas sintéticas, que a mí juicio van contra corriente.
También tiene mérito la organización local que encabezó una persona totalmente desligada al fútbol, que no está contaminada con las obsoletas ideas de la mayoría de los dirigentes deportivos locales, como Arturo Woodman, que manejó este mundial en comunión con la Fifa como se maneja una empresa privada eficiente, con los resultados vistos: comentarios favorables de todas partes del mundo.
Creo que ahí nace la diferencia. Se debe de hacer una RENOVACIÓN TOTAL de nuestro fútbol, nuevos dirigentes, jugadores, entrenadores y periodistas. Que venga gente nueva preparada a manejarlo con ideas claras y eficientes, de acuerdo a la modernidad que hoy exige un mundo globalizado.
No olvidaremos los espectáculos brindados por México el campeón, por Brasil, por Holanda, por Turquía y el resto de las selecciones. Por el brasileño Anderson, el mexicano Giovanni de los Santos o el turco Nuri Sahin, y en especial ese monumento al fútbol que fue el partido Brasil 4 Turquía 3, pero que nos hacen volver violentamente a la realidad cuando regresamos a nuestro viejo, aburrido y obsoleto fútbol peruano, al cual insistimos, se le debe hacer una reingeniería total, empezando por sus dirigentes y seguidos por sus futbolistas, entrenadores y periodistas.
El golpe es feroz. Nos encontramos con el vergonzoso espectáculo que protagonizaron los del Alianza Lima en el Cuzco impidiendo que se reiniciara el partido con infantiles y vedados reclamos, contando con un patético árbitro que nunca hizo lo que siempre le pedimos a un colegiado, HACER RESPETE SU AUTORIDAD.
Es la máxima autoridad en el terreno de juego, sus jueces asistentes son eso, asistentes. Pueden llamar al árbitro para que este les consulte pero la decisión final será del colegiado principal. Pero lo primordial y que pareciera que dirigentes, jugadores, entrenadores y periodistas no saben o no lo quieren saber, es que para haber una infracción debe de existir la VOLUNTAD DE COMETERLA y el UNICO CRITERIO PARA DETERMINARLA ES EL ARBITRO, no el suyo, amable lector, o el mío, o el de los dirigentes, entrenadores, jugadores o periodistas, NO, EL UNICO QUE LO DETERMINA ES EL ARBITRO. Cuando aprendamos a respetar esto, habremos avanzado una barbaridad El juez pudo conversar con el línea y preguntarle si existió infracción o no, pueden tener criterios distintos, pero el que prevalece es el del árbitro. El asistente le pudo señalar la mano del jugador del Cienciano, pero si el árbitro interpreta que fue casual, eso dictamina.
Esto no hubiese sucedido en el mundial S17, porque la Fifa aplica su autoridad. Eso sólo sucede en el fútbol sudamericano que es un caos, por la ausencia total de esta. Se deben de aplicar CASTIGOS EJEMPLARES.
Ya he mencionado en artículos anteriores que si bien el dinero es importante, lo es más el orden, la organización y conocer los que suceda en otros países. Que el problema de nuestro fútbol pasa por estos conceptos que no se aplican. Si se entrega un buen espectáculo, el público asiste a los estadios, pero si no se lo dan se aleja.
En el fútbol de esta parte del continente se esmeran en dar al público uno pésimo. Los partidos son lentos, lateralizados, sin emoción, a lo que hay que agregar la incultura futbolística de los actores, como dirigentes, jugadores, entrenadores y periodistas, que alaban todo lo que no se debe.
La falta táctica, hay que manejar los partidos, se hace un gol y todo se vuelve defensivo. La cantidad de faltas que se comete, que hace que los partidos sean cortados y más lentos y aburridos. Las simulaciones, las eternas discusiones para formar la barrera en un tiro libre, la pérdida deliberada de tiempo, se protesta por todo, el jugador que se tira al suelo y detiene le juego, es sacado del terreno de juego y reingresa de inmediato, engañándose a sí mismo, a sus compañeros de profesión y al público, que quieren ver FÚTBOL no simulaciones. Toda la gama de “Pepe el Vivo”, la “viveza criolla” o el que tiene mucha esquina aparece. Y TODO ESO ABURRE.
Si agregamos los sistemas de campeonatos complicados, la casi nula organización deportiva, la poca disciplina que se aplica, la poca dedicación a formar integralmente al jugador desde niño, en fin, la falta de VALORES Y PRINCIPIOS, nos deja un cuadro desolador.
Peor es cuando los que están comprometidos con el fútbol nos entregan soluciones que son para llorar, que además empeorarán el problema. Para ellos todo pasa por la FALTA DE DINERO y no por su INCAPACIDAD para generarlo y dar soluciones.
Cuando uno lee alguna de estas soluciones, se nos paran los pelos. Veamos algunas.
Un periodista dijo que la U, el Alianza Lima y el Cristal deben de jugar de local en el Max Agustín de Iquitos, aprovechando su modernización y que los de esa ciudad no tienen equipo en la primera división. QUE BARBARIDAD. Se acuerdan cuando el Sipesa se trasladó de Chimbote a Huancayo. En sus primeros partido se jugaron a estadio lleno, pero luego que se fue perdiendo la novedad, terminaron asistiendo menos de mil personas por partido. Al contrario, hay que hacer que estos hinchas regresen a SUS ESTADIOS, pero con espectáculos decentes.
Cuando vemos que los campeonatos de Apertura y Clausura se juegan los fines de semana y los Miércoles, que descansa un equipo por fecha, y nada está bien calendarizado porque se cruzan los torneos nacionales e internacionales.
Cuando nos dicen que los horarios son inadecuados y que la televisación en directo de los partidos quita público.
Cuando nos dicen que si el Alianza, el Cristal y la U son punteros entonces si va gente y la U los contradice, era el primero en el Apertura y muy pocos iban a verlo.
Cuando algún despistado dirigente propone que la solución pasa por que la FPF y la ADFP paguen a dos jugadores extranjeros de categoría por club pata jerarquizar el torneo o que se constituya la Liga Universitaria y el campeón de esta ascienda a la primera división del fútbol profesional.
Cuando los DIRIGENTES, JUGADORES, ENTRENADORES y PERIODISTAS no presentan una propuesta seria par la reingeniería de nuestro fútbol, porque no saben y están obsoletos, lejos del mundo del fútbol del alto rendimiento.
Por todo lo escrito en líneas anteriores, que son algunos ejemplos aislados, esto NO TIENE REMEDIO. Seguirán asistiendo 187 espectadores al Monumental, 183 a Sullana y 277 a Arequipa.
El Mundial S17 fue un ejemplo: a un gran espectáculo la gente asiste, así no juegue nuestra selección. A uno pésimo No.
Por eso es URGENTE LA RENOVACIÓN TOTAL DE NUESTRO FÚTBOL. QUE VENGA GENTE NUEVA, PREPARADA y PROFESIONAL.